Estoy afiliado al Partido Pirata Español (desde ahora, lo llamaré por sus siglas: PIRATA), y, de hecho, he sido partícipe de su creación desde sus primeros minutos. Yo seguramente votaré Pirata, pero NO pediré el voto a ese partido. Todos los partidos son partidistas, por definición, y a mí, que no me gusta ser partidista, se me antoja que reconocer este hecho es el primer paso para poder minimizar el partidismo. Yo tengo mis razones para votar pirata, pero comprendo y comparto en parte las razones por las que hay gente que cree que el Partido Pirata no debiera existir.
Incluso, aunque al final yo no votara Pirata no vería en vano trabajar en Pirata. ¿Porqué? Porque mi objetivo no es que Pirata gane escaños, sino simple y llanamente desarrollar propuestas políticas en el ámbito en que está enmarcado Pirata. Si no votara Pirata, votaría a Izquierda Hundida (a partir de ahora, IU, sin contar con la h). Me he estado planteando afiliarme a IU para trabajar desde dentro de IU en las propuestas en aras de cambiar su política en el ámbito Pirata, pero he decidido no hacerlo. ¿Porqué? Porque en cierto sentido sí tiene lógica crear el Partido Pirata (otra cosa es si tiene sentido votarlo, que para mí personalmente sí tiene sentido): el ámbito y las propuestas de Pirata podrían, en teoría, implementarse en todos los demás partidos sin que se tuvieran que rasgar las vestiduras ya que ideológicamente no es ni de izquierdas ni de derechas. Así pues, es mejor hacer presión a todos los demás partidos en estos temas que limitarse a hacer presión en estos temas a un solo partido (IU en mi caso). Es más, en Pirata ya hay mucha gente dispuesta a desarrollar y definir las posturas, políticas y sobre todo leyes que creemos son las correctas, y sin embargo creo que si me metiera en IU en vez de dedicarme a definir estas políticas, tendría que estar buscando a gente que me apoye, luchar para que me hagan caso y defenderme de los ataques de los que no estén de acuerdo. Y creo que antes de defender estas ideas primero habrá que definirlas. En definitiva, creo que si alguien quiere desarrollar las ideas de Pirata, el sitio ideal para desarrollarlas no es sino Pirata.
Luego también está el tema de que... bueno, resulta que Pirata es un partido (evidente), pero que sin embargo, al menos en principio, se abstiene de los demás temas. Alguien pudiera pensar que "somos una panda de frikis y que hay mejores causas por las que luchar". Puede que sea cierto que muchos en Pirata sean lo que algunos denominan frikis (bueno, hoy en día todo el mundo es un friki, porque está de moda no estar de moda), pero seguramente también hay un montón de piratas con los ojos azules. Un partido es un ente abstracto e intangible (por mucho que desde dentro nos esforcemos para que sea lo más tangible que se pueda hacer), yo no voy a hablar, ni puedo, ni quiero en nombre de Pirata, pero sí en mi nombre: es cierto, hay mil temas más importantes que la cultura, internet o el canon. Sin embargo yo de esos temas no estoy tan informado y en esos temas actualmente no podría ayudar tanto como en estos temas. Es una elección personal criticable, pero yo he elegido desarrollar políticamente esta parcela política porque creo que es la que más está en mi mano actualmente. Lo cual no significa que no me interesen otros temas, pero simple y llanamente, mi capacidad y tiempo, como mortal que soy, son finitos, y como todo el mundo tengo que elegir qué hacer y qué no hacer en cada momento, siendo invariablemente la lista de lo que no hago infinitamente mayor que la lista de lo que hago. Es una excusa, pero prefiero perder mi tiempo haciendo algo bueno, que creo que aporta algo positivo a la humanidad, antes que, por ejemplo, estar de tiendas comprándome unas nike que seguramente las hayan fabricado niños de 6 años en condiciones infrahumanas y de esclavitud. Lo único criticable es que podría hacer cosas mejores, pero nadie está libre de pecado en eso, porque, probabilísticamente seguramente sí que te has comprado esas nike y por lo tanto si me acusas de no hacer algo mejor, yo te pueda acusar con igual de razón, por ser hipócrita. Pero no os preocupéis tampoco demasiado por vosotros, porque toda persona está hecha de sus propias contradicciones.
Finalmente también está esa idea de que para qué hacer nada, para qué involucrarse en política, si todos los políticos son sucios y aunque nosotros juguemos limpio (y quizás precisamente porque juguemos limpio), nadie más moverá un dedo y aunque alguien más se uniera de todas formas al final, netamente, no conseguiríamos nada. Yo soy de la opinión de que quizás (de hecho y desgraciadamente, seguramente) tenga razón quien afirme eso, pero esa no es toda la verdad. Esto es una cuestión de principios, no de resultados. Y en principio si uno no se involucra, si no defiende activamente sus ideas, es parte del problema y no de la solución. Yo quiero ser parte de la solución y trabajo activamente (no todo lo que uno quisiera...) para ser parte de la solución. ¿Y de qué sirve esto? No, al igual que pasa con esta pregunta, el problema es que la pregunta no es la adecuada. La pregunta adecuada, al menos para mí, es: ¿De qué te sirven tus principios si no luchas por ellos? Y esa pregunta es la que creo que hay que responder con esto: de nada. O como dijera, Groucho, "Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros."
sábado, 3 de marzo de 2007
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